Esto empieza a no gustarme.
Siempre pensé que él era fuerte.
Hoy mismo, vuelta al quirofano.
Pero está tan débil, que la anestesia
lo puede dejar allí.
No me gusta ver a mi madre con los
ojos llenos de lágrimas.
Llevo un día de culo.
No me da tiempo a nada.
No he salido a almorzar.
Mi hermana no es capaz de darse prisa para que venga
cuando se le llama. (¡Dios que inutil es!)
Y encima nosé si llegaré a comer.
¿Buen momento para empezar una dieta?
No me gusta la idea de no volver a ver esos ojos azules ...
martes, 10 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario